viernes, 17 de febrero de 2012

Spheniscus humboldti (Pajaro bobo de Humboldt. Pajaro niño. Pingüino del Norte)



Taxonomia
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Aves
Orden: Sphenisciformes
Familia: Spheniscidae
Género: Spheniscus
Especie: S. humboldti
Nombre binomial: Spheniscus humboldti
Nombre comun: Pajaro bobo de Humboldt. Pajaro niño. Pingüino del Norte.

Dentro del mundo de las aves, hay diecisietes especies acuáticas que carecen de la capacidad de volar. Todas ellas reciben la denominación vulgar de pingüinos.
En su lucha por adaptarse al entorno, las alas de los pingüinos, que son alargadas, estrechas y planas, han dejado de ser útiles para el vuelo pero se han convertido en unas espléndidas extremidades natatorias que, a modo de aletas, les permiten impulsarse y desplazarse por el agua con gran agilidad. Las patas, palmeadas, muy cortas y situadas en la extremidad trasera del cuerpo, son utilizadas como timones.
Por el contrario, en la superficie terrestre sus movimientos son torpes, imprecisos, manteniendo siempre el cuerpo muy erguido. Estas características son la que dieron lugar a los apelativos peyorativos de "pájaro bobo" o "pájaro niño".
En el imaginario colectivo, el hábitat de estas criaturas se situa en las grandes superficies heladas del hemisferio sur del planeta. Aunque esto es así en buena medida, lo cierto es que estas simpáticas criaturas son capaces de vivir en zonas más cálidas de Sudamerica, Australia y el sur de África. De hecho, una especie de pingüino, el de las Galápagos, se ha instalado en la línea ecuatorial.
El pingüino de Humboldt constituye un endemismo de la costa oeste del sur de América, en concreto de la zona del Pacífico donde se origina la fría corriente de Humboldt, que le da nombre y que riega parte de las costas chilenas y peruanas. Esta corriente determina que el clima de la zona sea extremadamente árido ya que la baja temperatura de sus aguas dificulta la evaporación y, en consecuencia, la lluvia.
En concreto, el Pájaro Bobo de Humboldt coloniza desde la peruana Isla Foca hasta las islas Penihuil, en Chile.

Esta criatura, a semejanza de la mayoría de los pingüinos, presenta una coloración negra en la espalda y blanca en el pecho y vientre, salvo una línea horizontal tambien negra, relativamente ancha, que atraviesa la zona en la que concluye el cuello. La zona ventral se encuentra salpicada de puntos oscuros. El pico es aplanado en la vertical, con tonalidades sonrosadas en la zona basal y en el contorno de los ojos.
Apenas alcanza los setenta centímetros de longitud y los cinco kilos de peso.
Los peces constituyen la base de su dieta, fundamentalmente anchoas y sardinas, aunque no descarta alimentarse de crustáceos y cefalópodos.
Una vez realizada la muda, el periodo reproductivo se inicia entre marzo y abril. Si las circunstancias son propicias, pueden realizarse dos puestas en un mismo año.
La hembra deposita los huevos en los huecos que excava entre los excrementos acumulados en el suelo o en la tierra. También aprovecha las oquedades de las rocas.
La puesta está constituida por dos huevos que incubará la pareja durante unas cinco semanas. Por lo general, únicamente sobrevive un polluelo que, tras ser cuidado durante unas tres semanas por los progenitores, se integra en las típicas "guarderías" de los pingüinos mientras aquellos se ausentan para buscar alimento.
Durante el siglo XIX el hombre extrajo masivamente el guano de sus hábitat naturales y en el XX sometió el entorno de esta criatura a una abusiva presión pesquera. Si a ello se le añade la contaminación ambiental y la agresión de otras aves, peces y mamíferos (leones marinos, zorros, gaviotas depredadoras de huevos y crías, tiburones, etc.) que la incluyen en su dieta, la situación resultante no puede ser más deprimente. En franca regresión, su población, de no más de diez mil ejemplares, augura un futuro poco prometedor para el spheniscus humboldti.


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